Límpiate por dentro de manera natural

Nuestro tracto intestinal está habitado por miles de millones de microbios. Mientras que algunos son beneficiosos y apoyan nuestra salud digestiva, otros son invasores hostiles. Igual que te duchas y mantienes cierta higiene por fuera, también debemos alimentar y limpiar nuestros cuerpos interiormente para tener una buena salud. En este sentido, debemos apreciar el papel que juegan los intestinos en el centro de nuestro cuerpo. Un intestino que funcione correctamente es la base para una buena salud y una gran influencia en nuestra salud fisiológica y emocional. Este órgano determina cómo digerimos y absorbemos los nutrientes de los alimentos que consumimos y como nos defendemos de los intrusos que entran con estos. Además, también produce hormonas esenciales para nuestra salud emocional, como la serotonina. Así pues, no solo somos lo que comemos; somos lo que comemos, digerimos y absorbemos.

Cuando tomamos antibióticos, se destruyen tanto las bacterias perjudiciales como las beneficiosas para nuestro organismo. Es evidente que los antibióticos salvan vidas y que son necesarios a menudo. Sin embargo, quizá se utilizan con demasiada frecuencia. Y aunque sean necesarios, a veces debemos reducir los efectos secundarios.

Tracto intestinal sano

La limpieza intestinal

La limpieza interior también elimina lo bueno y lo malo. Se lleva por delante las bacterias que favorecen nuestra salud. Se crea cierto riesgo de deshidratación y de alterar el equilibrio electrolítico del cuerpo. En el caso de procesos de limpieza más intrusivos, como los de colon, también pueden producirse perforaciones. Pero no todo relacionado con la limpieza intestinal es negativo. De hecho, es un proceso indispensable para ciertos procedimientos médicos que pueden salvar nuestras vidas, como las colonoscopias. No obstante, ciertos tratamientos no necesarios de limpieza o desintoxicación no son recomendables. Por eso hay que tener cuidado con ciertas dietas y procedimientos que promueven la limpieza del tracto intestinal. Si seguimos ciertas directrices saludables, nuestros cuerpos son una máquina de limpieza eficiente y brillante. Nuestros cuerpos ya tienen por sí solos la capacidad de proteger y defender nuestra batalla interior.

Si hacemos un repaso a los consejos básicos para mantener un estómago e intestinos saludables, seguro que no te sorprende ninguno. Estas mismas reglas te servirán para tener una buena salud en todos los ámbitos: un corazón fuerte, protección contra enfermedades e incluso para perder peso. Veamos algunas de ellas.

Consejos para unos intestinos limpios y sanos

El ejercicio siempre viene el primero. Una buena rutina física promueve la fuerza de los músculos, una correcta circulación y mejora nuestro sistema inmune. Estos tres puntos son clave para el peristaltismo: las contracciones musculares del tracto digestivo para pasar y digerir la comida correctamente.

Probióticos: Toma productos que contengan millones de bacterias beneficiosas. Puedes optar por un yogurt griego u otros probióticos que provengan de los alimentos. Además, no olvides los prebióticos. Estos promueven el crecimiento de nuestra flora intestinal que nos protegen de los patógenos invasores. También tenemos productos prebióticos conocidos como fibra fermentable o los propios alimentos ricos en fibra, como ciertas frutas y verduras, cereales integrales y un largo etcétera. Son alimentos esenciales para una dieta saludable.

Yogures y otros alimentos ricos en fibra son clave para nuestros intestinos

Los prebióticos también liberan ácidos grasos de cadena corta en el colon para promover la absorción de muchos minerales que no siempre son tan fáciles de absorber. El apio es otra opción para ayudar a nuestro tracto intestinal, así como las alcachofas, los plátanos, las cebollas, los puerros y las legumbres.

Como siempre, mantente lo más alejado posible a los alimentos procesados, al alcohol y al azúcar. Promueven el crecimiento de bacterias perjudiciales y de patógenos.

El agua es otro alimento muy importante. Bebe de manera constante, aunque no demasiado a la hora de comer, para no diluir las enzimas digestivas.

Intenta comer alimentos desintoxicantes naturales, como la remolacha, los rábanos, las alcachofas, las algas o el brócoli.

A parte de la alimentación, hay varios puntos a tener en cuenta. Por un lado, debes asegurarte de respirar correctamente durante todo el día. Intenta respirar profundamente durante todo el día. Por el otro, nos puede ser útil el cuidado de la piel. Gracias a procedimientos de desintoxicación como el yoga caliente o las saunas, podemos eliminar toxinas a través de nuestros poros y limpiar aún más nuestro cuerpo.

Para acabar, haría falta realizar una mención especial a un aminoácido que nos puede ayudar muchísimo en esta tarea: la glutamina. Una de las muchas funciones de este aminoácido es cuidar de nuestro tracto intestinal y regular su correcto funcionamiento. Se puede obtener gracias a algunos alimentos como la ternera, el pollo, el pescado, algunos lácteos y el cuerpo puede producirlo por sí solo. Sin embargo, a veces puede ser beneficioso tomar un suplemento de glutamina en momentos de mayor estrés para nuestro cuerpo.

Quizá el intestino no es un tema muy glamuroso, pero hay que cuidarlo para poder estar al cien por cien. Existen muchos programas de limpieza y desintoxicación invasivos que pueden dañarte más que ayudarte. Un cuidado diario es la opción más segura para evitar cualquier imprevisto. Recuerda que un intestino sano es la clave para un cuerpo sano.

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